Archive for the ‘De disfrutar’ Category

h1

Calzando calçots

28 octubre 2009

Eso hemos estado haciendo esta mañana en el huerto. Bueno, eso y otras cosas…

DSC01310

A los que seáis de por aquí no hará falta que os explique lo que son los calçots, ni cómo se comen, pero a los demás, os cuento: los calçots son unas cebollas que, según van creciendo, se van «calzando» (de ahí su nombre), es decir, se va amontonando tierra alrededor de las hojas para que queden enterradas y, por tanto, blancas y tiernas. Quedan parecidos a los puerros, pero llenos de tierra. Y luego con ellos se hacen calçotades. Los calçots se asan a la parrilla, pero no con el calor de las brasas, sino a fuego vivo, de forma que quedan calcinados por fuera pero tiernitos y jugosos por dentro. Después se «pelan» (se quitan las hojas requemadas), y el corazón se come mojándolo en la típica salsa de calçots, que lleva, entre otras cosas, tomate, ajo, almendras y vinagre. Está buenísima. Es muy parecida al romesco. Lo bueno de las calçotades, además de ponerse hasta arriba de calçots, es que siempre se termina con los dedos negros, de la carbonilla, y la camisa llena de manchas de la salsa. Por eso en los restaurantes que las hacen regalan baberos. Porque los calçots se deben coger por un extremo, mojar en la salsa, y llevárselos a la boca como hacía la Diana en «V» con los ratoncitos. La calçotada es típica de Tarragona, en especial de Valls. Si no lo habéis probado, os invito a que vengáis por estas tierras en temporada (enero-marzo, más o menos) y lo hagáis. Es divertido y están muy buenos.

Y después de esta introducción gastronómico-cultural, sigo con el diario hortelano. Como os decía, hemos estado calzando calçots. Aquí podéis ver a una compañera en plena faena:

DSC01308

Además de calzar calçots, hoy también hemos sembrado zanahorias (sorry, no hay fotos del acto), hemos plantado más lechugas y, como siempre, hemos estado quitando malas hierbas. Tampoco de eso hay fotos, pero sí que puedo poneros unas cuantas del huerto en general para que veáis el aspecto que tiene todo ahora mismo:

DSC01303En esta podéis ver acelgas (al fondo a la izquierda), escarolas, lechugas rojas, lechugas verdes y coles (no recuerdo de cuáles). Y en la esquina derecha, los calçots.

DSC01304Aquí un primer plano de las escarolas. Que están demasiado juntas y un poquito amargas, pero qué le vamos a hacer…

DSC01305Aquí, al fondo del todo, los calçots; después coles, después lechugas, después escarolas, y después más coles. Y por aquí y por allá, acelgas, que se propagan como si se tratara de una plaga (por mí encantada: me chiflan).

DSC01312Y ahora vamos con la cosecha. Qué belleza de lechugas, por dios. ¿No os parecen preciosas? Creo que si tuviera una cámara buena me pasaría las horas muertas haciendo fotos al huerto. Una con objetivo macro. ¡Ay…! (suspiro).

DSC01313Aquí unas acelguitas…

DSC01314Y aquí la cesta rematada con unos cuantos tomates y albahaca. Fijaos en la planta de albahaca (ya toda espigada, en las últimas) y, detrás, el cardo. No le hemos hecho ni puto caso pero al parecer también ahí hay una buena cosecha. Nunca he cocinado cardo. Empezaré a buscar recetas…

Y esto es todo por hoy, amigos.

Anuncios
h1

Paté de calabaza

23 octubre 2009

Bueno, paté, paté, no sé. Es más como una cremita espesa. Pero espero que os guste.

Copia de DSC01275Ingredientes

  • calabaza
  • cebolla
  • queso cremoso
  • aceite de oliva
  • tomillo
  • romero
  • sal

Elaboración

Se rehoga la cebolla con un poco de aceite de oliva.

DSC01277

Se añade la calabaza cortada en trozos bastos y las hierbas (solo un pellizco, son muy aromáticas).

DSC01278

Se deja todo a fuego lento, tapado, para que se vaya cocinando la calabaza. Se remueve de vez en cuando.

DSC01279
Cuando la calabaza ya está bien cocinada, se destapa y se sube un poco el fuego, para que vaya evaporándose el líquido, que no nos interesa.

DSC01280

Cuando ya está, se añade el queso y se bate.

DSC01282

Y ya está. ¿A que tiene buena pinta?

DSC01284

h1

Diario hortelano

19 octubre 2009

Esta mañana hemos vuelto al huerto algunos compañeros y yo. Hemos atado las escarolas. Nos lo recomendó la vecina porque resulta que las hemos plantado demasiado juntas (os recuerdo que estamos aprendiendo…) y, al atarlas, favorecemos que se desarrollen hacia arriba en lugar de expandirse hacia los lados. Así se estorbarán menos unas a otras. Ya os contaré qué tal salen…

DSC01269Dos compañeras atan cuidadosamente las escarolas

Otra cosa que hemos hecho hoy ha sido colocar recipientes con cerveza para atraer a los caracoles y babosas que se jalan nuestras coles. Esperemos que funcione.

DSC01270A los caracoles no les hemos puesto cerveza artesana, pero esperamos que les guste.


DSC01271Aquí una cañita ya puesta. Se nota que tengo un pasado hostelero, ¿verdad? Qué bien se me da tirar cerveza. :)

Después hemos arrancado las plantas de pimientos y berenjenas, que ya han dado todo lo que tenían que dar, y las hemos amontonado junto al compost, para irlas aprovechando.

DSC01272Las plantas de pimiento y berenjena junto al montón del compost.

DSC01273

Y para terminar: así lucía nuestro huertecito esta mañana, después de regar.

h1

Comando compost

16 octubre 2009

Esta mañana hemos ido varios compañeros al huerto. Ya tenemos plantado todo lo de la temporada de invierno y la huerta de verano está prácticamente desmantelada. Hoy hemos recolectado los últimos pimientos y berenjenas, y en los próximos días arrancaremos las plantas y las echaremos al compost

DSC01261

Parece que tenemos un pequeño problemilla con los caracoles y babosas, que se sienten muy atraídos por nuestras coles. Vamos a probar un remedio que, según dicen, es infalible: cerveza. Como si de un ser humano se tratara, la babosa, si se ve en la tesitura de tener que elegir entre un plato de col y una caña, no duda en abalanzarse sobre esta última, aunque vaya sin pincho. Por eso, el remedio casero consiste en colocar varios recipientes con cerveza a ras de tierra, para que esos caracolillos y babosas espabilaos no acaben con nuestras coles. Ya os contaré qué tal funciona.

El maíz no ha llegado a ninguna parte. Volveremos a probar el año que viene, a ser posible con una variedad local, porque la que hemos usado era boliviana y de ciclo largo, y pensamos que ahí está el problema: no se ha adaptado a esta tierra y a este clima. De todas formas, sé que no nos va a resultar nada fácil conseguir maíz ecológico en Cataluña, porque la mayor parte de lo que se cultiva es transgénico y muchos agricultores ecológicos están desistiendo de sembrar maíz porque están hartos de sufrir contaminación por parte de los cultivos transgénicos vecinos, con las consecuencias que ello conlleva (pérdida de la certificación ecológica, por ejemplo). Es una lástima y una gran injusticia, pero hoy por hoy es así. Por ejemplo, hace unos meses pusimos un puesto en la feria del comercio justo en Tarragona, en nombre de Som lo que sembrem y Transgènics Fora, y el plantel de maíz ecológico que regalábamos (algo simbólico) era italiano, porque no fue posible conseguirlo de más cerca. En fin. No sigo, que me lío…

Además de lo que os cuento y de quitar algunas hierbas, que es la tarea interminable del huerto, lo que siempre se puede hacer, hoy nos habíamos propuesto poner algo de orden en el montón del compost. Bueno, aquello parecía ya más bien la montaña basura, como veréis en esta foto:

DSC01258La montaña basura

Apenas se distingue “el montón” en sí, a la izquierda en la foto, entre dos palés. Estos días hemos estado estudiando el tema del compostaje y, desde luego, lo primero que había que hacer era limpiar el montón, sacar lo que pudiera aprovecharse de lo antiguo, y volver  a comenzar. Hasta ahora, echábamos al montón todo lo que quitábamos, sin mucho miramiento (malas hierbas, “malos arbustos”, como los que véis medio secos en la foto, ramas…), pero apenas le hemos puesto material fresco (hierba cortada, residuos de cocina…) ni lo hemos regado. Y como los trozos eran demasiado grandes y no lo hemos volteado ni regado, pues no se ha descompuesto bien, claro. Aun así, algo hemos sacado, sobre todo de la parte de más abajo. Una vez hemos retirado las ramas demasiado grandes, hemos utilizado un tamiz para separar lo aprovechable.

DSC01260

También hemos limpiado toda la zona, y hemos puesto las ramas más grandes en un montón y lo más fino en otro. A ver si algún día podemos cortar o triturar las ramas de alguna manera, para poder añadirlas al montón del compost, en la proporción adecuada, combinándolas con elementos más frescos.

DSC01265

Y después de muuuucho trabajo (más del que podéis imaginar simplemente leyendo y mirando las fotos) la cosa ha quedado así:

DSC01263Ha cambiado bastante la montaña basura, ¿eh? :)

Y ahora ya teníamos el hueco listo para empezar de nuevo el compost. Y eso hemos hecho: hemos puesto unas cuantas ramas abajo, para que drene bien, hemos esparcido unos restos de cocina que yo, tan amorosamente, he ido guardando en cada toda la semana (y además, bien picaditos, para que se descompongan mejor), hemos añadido un poco del compost anterior, y finalmente hemos puesto unas cuantas hojas frescas de unos rábanos espontáneos que nos han salido.

DSC01266¡Un nuevo compost ha nacido!

h1

La huerta de invierno, viento en popa

11 octubre 2009

Esta mañana he ido al huerto. ¡Estaba precioso! Cuando he llegado todavía apenas daba el sol en la parte de invierno, y las plantitas estaban frescas y lozanas, cubiertas de rocío. Me he puesto a quitar malas hierbas con la azada. Al cabo de un rato han aparecido dos compañeras y hemos seguido quitando hierbas de los caballones que más lo necesitaban. También hemos amontonado un poco de tierra cerca de la boca de riego, porque la chapa que tenemos está carcomida y siempre hace falta hacer un tapón con tierra para que no haya fugas indeseadas. Unas fotos de la huerta de invierno:

DSC01228Una vista general de la huerta de invierno

DSC01229En primer plano, acelgas y brócoli

DSC01230Junto al brócoli, las eras donde hemos sembrado zanahorias y rabanitos

DSC01232Aquí podéis ver escarolas y lechugas. Las plantamos demasiado juntas, así que no sé si crecerán mucho…

DSC01235Aquí podéis ver los calçots, y al fondo lechugas, escarolas, acelgas, etc.


¿A que está precioso? La huerta de verano ya la tenemos abandonada, pero como está haciendo tanto calor, los pimientos y las berenjenas siguen dando. Hoy hemos recogido las últimas calabazas y unos melones (que ya era hora…). Aquí los tenéis:

DSC01236

DSC01237

DSC01238

¡Hasta la próxima!

h1

Pollo al limón

9 octubre 2009

DSC01227

Esta receta se la dedico especialmente a Marcy, que dice que no le gusta el sabor de la pechuga de pollo a la plancha, sin más, y que prefiere “camuflarlo” de alguna manera. Es una receta que aprendí hace bastantes años y que hago muy a menudo. Todavía no he conocido a nadie a quien no le guste. Es muy resultona. En su momento yo la tomé de un libro de recetas cutre que compré a unas personas que vinieron a casa de mis padres (todavía vivía yo con ellos) vendiendo libros de pasatiempos y recetas para recaudar dinero para una asociación de discapacitados (si no recuerdo mal). Ese libro daba la receta con ternera, pero yo desde el primer momento pensé que el pollo combinaría mucho mejor con la cebolla y el limón. Nunca he probado con ternera. A lo mejor me estoy perdiendo una cosa deliciosa, pero bueno…

En fin, no me enrollo más y voy al grano.

Ingredientes (para dos personas):

  • 1 pechuga de pollo (media si es grande)
  • zumo de limón (1 limón y medio suele ser más que suficiente)
  • cebolla (1/2 o así)
  • pimienta (en bolas y molida)
  • harina (yo esta vez le puse integral de trigo, pero sale muy bien con la blanca)
  • aceite de oliva
  • agua
  • sal
  • arroz (para acompañar)

DSC01219

Elaboración:

  • Lo primero que hay que hacer es cocinar las pechugas. Yo las corté en tres trozos, como veis en la foto. Se trata de dorarlas por fuera sin que se lleguen a cocinar del todo por dentro. Como después tienen que terminar de hacerse en la salsa, si las dejáis muy hechas la carne acabará quedándose seca y dura. Por lo tanto, lo suyo es hacerlas a fuego fuerte, con muy poco aceite, vuelta y vuelta. Cuando están listas se sacan y se reservan.
  • Si vamos a acompañar el plato con arroz blanco (MUY  recomendado) debemos poner ya el agua a calentar, para que no nos pille el toro. Lo demás lo omito porque doy por sentado que todo el mundo sabe hervir arroz.
  • En la misma sartén donde doramos el pollo, se añade algo de aceite de oliva y se dora la cebolla, cortada en gajitos. Mientras se dora la cebolla, se puede ir exprimiendo el zumo de limón y cortando la pechuga. ¡Cuidado con quemarse los dedos!

DSC01221

  • La cebolla tiene que quedar más o menos así:

DSC01222

  • Y en este punto hay que añadir la harina (una cucharada, más o menos), el zumo de limón y el agua. Importante: tener estos tres ingredientes preparados y a mano, porque esto hay que hacerlo bastante rápido. Una vez está lista la cebolla, se rehoga rápidamente la harina, se añade el zumo de limón, se da un par de vueltas y se añade agua. La cantidad de zumo de limón es muy importante. Si nos pasamos nos saldrá un plato demasiado ácido. Es preferible quedarse cortos. Probad si queréis con el zumo de un limón. Con el tiempo iréis afinando. Antes de echar el agua tendríais que tener algo parecido a esto:

DSC01223

  • Entonces se añade el agua y se le pone sal y pimienta. Con respecto al agua, conviene no pasarse: siempre se puede ir añadiendo más sobre la marcha. Si enseguida espesa mucho, lógicamente hay que ponerle un poco más. Después hay que dejar que reduzca unos cinco minutos a fuego fuerte. Así irá bajando la acidez del limón, y empezará a predominar más el sabor de la cebolla. Lo mejor es ir probándolo. Si ya está espeso y todavía lo encontramos muy ácido, se puede salvar añadiendo algo más de agua y dejándolo hervir unos minutos más a fuego fuerte. Si hacéis eso no olvidéis rectificar la sal.
  • Cuando la salsa ya está a nuestro gusto, bajamos el fuego, añadimos los trocitos de pollo y dejamos que se terminen de cocinar durante dos o tres minutos. Este es el resultado:

DSC01225

La foto no es muy allá. Está hecha con el móvil y no hace justicia a la apariencia que tenía el plato. Pero bueno, al menos os ayudará a haceros una idea de cómo queda.

Varias cosillas: esta vez me salió muy marroncito por varios motivos. Uno, que la cebolla quedó muy tostadita (como a mí me gusta) y suelta mucho color. Dos, que la harina que le puse era integral. Si no doráis tanto la cebolla y usáis harina blanca os quedará un tono mucho más claro, pero el sabor sigue siendo muy bueno.

Ya me contaréis si lo probáis, y qué os parece.

Bon profit!

h1

Comando plantel

14 septiembre 2009

Con los caballones ya preparados solo nos quedaba comprar las semillas y el plantel y ponernos manos a la obra con la siembra. Unas compañeras fueron a comprar el sábado,  y ayer domingo quedamos unos cuantos para inaugurar el huerto de invierno. Plantamos brócoli lila, brócoli de montaña, brócoli verde, coles de Bruselas, coliflor, acelgas, ajos, puerros y calçots. Aún nos queda por plantar la col lombarda, la escarola y la lechuga, además de alguna otra cosilla que hay que ir a comprar todavía. Cuando estábamos terminando de plantar se desató una tormenta. Acabamos empapados y con los pies llenos de barro, pero al menos nos dio tiempo a plantar casi todo lo que habíamos llevado y, bueno, la naturaleza regó.

DSC01094

Planteles de acelgas y brócoli

DSC01095Plantando calçots. A ver si se dan bien y hacemos una buena calçotada cuando toque.

DSC01096

Aquí se ven en primer término los puerros y al fondo la familia de las coles. Como podéis observar, ya había empezado a chispear.

DSC01097

Aquí ya estaba cayendo con ganas y hasta tronaba, de modo que nos refugiamos en el porche del vecino y dimos la sesión por terminada.