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Calçotada 2010

8 Febrero 2010

Hoy hemos celebrado la calçotada del huerto. Ha estado muy bien. Además, los calçots nos han salido sencillamente perfectos. Todavía nos estamos preguntando cómo, porque es la primera vez que los cultivamos y no hemos hecho gran cosa: los plantamos en septiembre, los calzamos en noviembre, y entre tanto lo único que hemos hecho ha sido regarlos de vez en cuando.  Hoy lucían así antes de cosecharlos:

El vecino nos ha enseñado cómo sacarlos sin que se rompan, y cómo separarlos y quitarles la tierra en plan rapidito, y nos hemos puesto manos a la obra. Aquí tenéis unos cuantos ya cosechados y listos para echarlos a la parrilla:

Como ya os conté en otra entrada, los calçots no se hacen a la brasa, sino que se cocinan sobre la llama, como véis aquí:

Luego se ponen en papel de periódico y se envuelven bien para que guarden el calor:

No tengo fotos del momento de comerlos porque evidentemente tenía cosas mejores que hacer y las manos negras y pringosas, así que no quería coger el móvil así. Sin embargo, alguno de los compañeros (valiente) sí que ha hecho fotos durante la comida, así que si recibo alguna medianamente digna, editaré la entrada y la añadiré. Lo de digna no hace referencia a la calidad de la foto, sino al aspecto que pueda tener en ella, claro…

También hemos hecho alcachofas a la brasa, de una forma que creo que es típica de por aquí (al menos yo nunca lo había visto hacer así). Se coge la alcachofa, sin limpiar ni nada, se golpean contra el suelo o la mesa, de manera que se abra un poco, y allí dentro se pone sal, pimienta y un chorrito de aceite. Una vez hecho eso se pueden poner sobre las brasas como veis en la foto o también se pueden envolver en papel de aluminio y enterrar en las brasas. Salen jugosas y deliciosas.

Este chiquitín es Chávez, uno de los perros del vecino.

Todos los nombres de sus perros son surrealistas. Tiene otro que se llama Franco y otro Michael Jackson…

Aquí una coliflor, para que veáis que van viento en popa.

El brócoli va más lento, pero mirad qué guapo está también. ¿No os parecen preciosos?

Aquí otras dos preciosidades.

Y aquí las ganadoras del concurso de belleza.

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Cosecha de invierno

20 Enero 2010

Acelgas, lombardas, alguna lechuguita y muuuuuuchas hierbas no deseadas

Hoy he ido al huerto. Después de más de un mes. Entre las navidades y las últimas lluvias —que impiden trabajar el suelo— lo teníamos ya un poco abandonadillo. Así que el viernes pasado nos reunimos todos para tomar una cervecita y ponernos las pilas, y acordamos pasarnos hoy para echar un vistazo general, recolectar las coles que las orugas no se hubieran comido y ver si los calçots están ya listos para hincarles el diente. Pues bien, parece que a las orugas, babosas y caracoles del lugar tampoco les mola mucho el frío y la lluvia, porque se han portado bastante bien. Se han tomado sus tapitas, evidentemente, pero han dejado bastante para nosotros. Son buena gente. Se nota que agradecen la cerveza que les hemos ido dando para tenerlas a raya. :)

Aquí se ven a la izquierda las coles, a continuación los puerros y después los ajos, que se confunden un poco entre las hierbas no deseadas

Vamos, que estaba todo mejor de lo que esperaba: algunas hojas estropeadas por las heladas; las lechugas muy paraditas (apenas han crecido en un mes) pero sanas; las hierbas no deseadas tan lozanas como siempre y la zona de alrededor del compost como si fuera un prado alpino, llenito de hierbecita fresca y mullida. Daban ganas de echarse una siesta allí al sol. También van creciendo, aunque despacito, los guisantes, las habas y las zanahorias.

Las habas han brotado a pesar del frío

Después de hacer la ronda de reconocimiento por el lugar, también para que lo vieran un par de horteras nuevos (la familia crece… ¡ya somos diez!), hemos cosechado coliflor, escarola, acelgas, espinacas y coles de bruselas. ¡Ah! Y los calçots no van bien, ¡van de maravilla! Y eso que era la primera vez que los plantábamos. Hemos sacado uno para ver si ya estaban hechos y al romperlo… mmmmm… ¡qué aroma! ¡qué frescor! Seguramente este finde celebraremos la calçotada del huerto. ¡Qué ganas tengo! ¡Qué bien sienta retomar el huerto después de un mes!

La cosecha del día

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Lo terminé

15 Enero 2010

Ayer acabé el libro de Joaquim Sempere, Mejor con menos. Necesidades, explosión consumista y crisis ecológica. Me lo he ventilado en menos de una semana. La verdad es que no es muy extenso, son unas 240 páginas. Bueno, según se mire pueden considerarse muchas, supongo. Pero el caso es que a mí se me ha hecho corto y me ha parecido que el espacio está muy bien aprovechado. Y personalmente me ha servido para aclarar ciertos conceptos, articular ideas, confirmar cosas que ya sabía o intuía, recordar o tener más presentes otras que tiendo a olvidar (porque todos, inevitablemente, tendemos a ver las cosas de una forma determinada) y, por supuesto, aprender otras nuevas. Su visión me parece bastante equilibrada y serena, a pesar de que no duda en denunciar lo que considera denunciable y en alarmar (sin sensacionalismo barato, sino a base de información y argumentos) sobre los riesgos a los que según él se enfrenta la humanidad a causa, entre otras cosas, de la explosión consumista y los grandes cambios en los sistemas de necesidades que se han producido en los últimos años, que han transformado profundamente lo que él llama «metabolismo socionatural» (los intercambios materiales y energéticos entre sociedades humanas y medio ambiente, necesarios para sobrevivir y vivir). Muy interesante, vamos. Os copio otro par de parrafitos y lo dejo aquí. Espero que alguno de vosotros se anime a leerlo porque de verdad creo que merece la pena. Resultará interesante a cualquier persona que se pregunte mínimamente en qué clase de sociedad vive.

En las conductas económicas más habituales las decisiones de compra se toman sobre todo en función del precio: pagar el precio mínimo para cada nivel de calidad de la mercancía adquirida. Por eso el nivel de precios incentiva la compra de determinados productos y desanima la de otros. [...] No hay que olvidar que los precios tienen dos caras: coste para el consumidor e ingreso para el productor. Un precio bajo facilita que el individuo como consumidor tenga acceso al bien. Pero a la vez reduce el ingreso del productor. [Y más aún, añado yo, teniendo en cuenta que la mayor parte de lo que pagamos por un artículo ni siquiera llega al productor, sino que se queda en la distribución]. La expansión de la agricultura moderna muy productiva en manos de grandes empresas multinacionales del agronegocio se presenta a veces como un medio para abaratar los alimentos y así luchar contra el hambre. Pero lo que estos procesos ocultan es la desaparición en el mundo entero —sobre todo en los países empobrecidos del Sur— de millones de explotaciones familiares, y con ello el empobrecimiento de quienes no pueden competir con la agricultura supermoderna. El abaratamiento del alimento es inseparable, en estos casos, del empobrecimiento del productor del alimento y de su ruina.

[...]

Se ha hablado de otros factores culturales que contribuyen a dar forma al consumo doméstico y a aumentarlo. Hay también factores estructurales. El tamaño de la familia disminuye. Se multiplican los domicilios unipersonales, con todo el equipamiento de electrodomésticos al servicio de una sola persona y no de varias, como en las familias convencionales. Incluso donde hay más de una persona, la reducción del número de hijos y la ausencia de los abuelos reduce la ratio entre usuarios y bienes duraderos. Dentro de la unidad familiar se individualiza el uso de bienes duraderos (un televisor, un equipo de música, un teléfono móvil, etc., para cada persona). La moda, a su vez, desvaloriza bienes que conservan aún su plena funcionalidad o valor de uso, provocando una obsolescencia psíquica que acorta la vida útil de los bienes y acelera su rotación, y por tanto el consumo de recursos naturales y energía para la fabricación de cada bien. La moda, mezcla de individualismo y de mimetismo masificador, está ligada a la expresión de la propia identidad personal y a la búsqueda de reconocimiento, a la vez que de estatus, pero también a la voluntad de los fabricantes de aumentar la frecuencia y el número de sus ventas. [...] Todo esto reduce la eficacia medioambiental de nuestras actividades cotidianas. A la luz de las consideraciones anteriores, combatir el consumismo, entendiendo por ello consumo excesivo, superfluo, innecesario, antiecológico, injusto, etc., no puede plantearse como una decisión moral puramente individual. Solo modificando el marco estructural en el que se forman las preferencias y las necesidades será posible reducir significativamente el consumo innecesario y la huella ecológica excesiva.

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Sigo leyendo…

13 Enero 2010

Os copio otros parrafillos del libro de Joaquim Sempere (citado en la entrada anterior) que tengo entre manos. Me está gustando mucho. Me ha encantado cómo expone los cambios que se han producido en la humanidad a raíz de la invención del vídrio y del automóvil, pero eso no puedo copiarlo, que son muchas páginas. Así que quién quiera leerlo, a la biblioteca a por el libro. Y si no lo tienen, lo pedís, como he hecho yo. :)

Cada sociedad y cada época tienen unos niveles medios de necesidades refinadas que hacen posible el reconocimiento mutuo entre todos los miembros de la sociedad. Cuando ir calzado se ha convertido en un atributo habitual, adquiere el simbolismo de la riqueza humana «normal» apropiable por cada miembro del grupo. En tal caso, el reconocimiento de una persona como miembro normal, digno, aceptable para los demás, como individuo capaz de compartir con los demás los valores propios de la comunidad, sólo se puede obtener utilizando calzado.

… y así nos vemos todos arrastrados a consumir o utilizar cosas que a menudo ni nos gustan ni nos hacen falta realmente. Seguro que todos podéis pensar en algo que se aplique a vuestro caso particular.

El bienestar depende del servicio obtenido, no de la cantidad de recursos empleados en su obtención. La sociedad industrial proporciona a los seres humanos muchos más servicios que cualquier sociedad preindustrial. Pero también utiliza para ello una cantidad enorme de recursos naturales, ya sean minerales o biológicos, ya sean materiales o energéticos. Y retorna a la naturaleza una suma de residuos también muy grande, con efectos a menudo contaminantes. Es obligado preguntarse si no es posible organizar nuestro metabolismo socionatural de tal manera que maximicemos los servicios y las satisfacciones minimizando a la vez los impactos sobre el medio.

Pos eso digo yo. Que tiene razón el hombre. Mejor con menos.

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Lectura recomendada

12 Enero 2010

Tenemos el formidable instrumento de la televisión, que penetra en el interior de todos los hogares y que facilita difundir mensajes que podrían orientar al consumidor según parámetros de calidad, precio, duración, prestaciones, calidad estética, propiedades ecológicas de los productos y de los procesos de fabricación, características sociales de sus procesos de producción, etc. Pero se cede este espacio público a la industria privada para que pueda manipular a placer la conciencia de las personas. [...] La publicidad comercial es seducción, llamada de atención, reclamo, incitación a un hedonismo primario, invitación a la irresponsabilidad ecológica y social en la medida misma en que incita a consumir sin tomar en consideración el contexto socioecológico. Con la invasión publicitaria de los medios de difusión masivos, se deja que el gran capital se convierta en un  acondicionador de la moral colectiva: se le confiere un poder descomunal. La gota malaya de la incitación permanente a la irresponsabilidad, además, tiene el efecto colateral lamentable de conducir a la dictadura de la audiencia y a la degradación estética y moral que provoca. Mientras tanto, mientras el gasto publicitario mundial supera el medio billón de dólares, no hay dinero ni iniciativa para explicar al comprador muchas cosas que le interesan como consumidor, como ciudadano y como persona. Finalmente, otro efecto colateral de este poder sobre los medios es la capacidad de los grandes poderes económicos para condicionar el trabajo de los periodistas empleados en medios que están en manos de intereses privados y limitar la libertad de opinión e información.

Joaquim Sempere. Mejor con menos. Necesidades, explosión consumista y crisis ecológica. Crítica. Barcelona, 2009.

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Interferencias

11 Enero 2010

No os perdáis el vídeo. Y si os interesa el tema, podéis visitar también la web del movimiento Vida Independiente, que está en la lista de enlaces de la derecha.

Interferencias (de la gente real) Vol.2. from producciones ceroeuros on Vimeo.

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Balance del 2009 y propósitos de año nuevo

30 Diciembre 2009

Bueno, pues ya se acaba otro año. ¡Hay que ver cómo pasa el tiempo! Estoy contenta, a pesar de que la falta de trabajo ha hecho mella en mi cartilla del banco. Tengo la suerte de tener una pareja que me quiere y me apoya siempre. Por otro lado, el tiempo que he dejado de dedicar al trabajo —aunque involuntariamente— lo he aprovechado bien, por lo general. Lo he invertido sobre todo en el grupo de consumo, en ir al huerto, en investigar cuestiones que me interesan, en colaborar como voluntaria con proyectos que merecen la pena, en componer los publipoemas… y en cocinar. He perfeccionado recetas como la masa de pizza, la brandada de bacalao, los ñoquis, los crepes, el mojo, la salsa brava y las croquetas. En verano hice salsa de tomate para conservar y no se ha estropeado ningún tarro. Todavía me quedan cuatro. Calculé para todo el año y creo que más o menos acerté. Es genial no tener que recurrir al tarro de salsa de tomate industrial.

La verdad es que estoy muy contenta en el aspecto alimentario. Entramos en el grupo de consumo en marzo, y desde entonces hemos pasado a comprar, además de las verduras —que ya lo hacíamos antes— todos estos productos locales y ecológicos, y muchos de ellos a granel: vino, cerveza, miel, harinas, legumbres, pollo, ternera y cordero, pasta, arroz, frutos secos, pan, galletas… (Además del café, chocolate y azúcar, que es de fuera pero de comercio justo). No sé si me dejo algo, pero os haréis a la idea. Ahora estamos gastando aproximadamente 30 € al mes en el súper. Todo lo demás lo conseguimos por circuitos alternativos. Lo cual me encanta. Además, en cosa de tres años hemos dejado de consumir productos precocinados o procesados. Me gusta tener tiempo para cocinar desde cero, cuidar lo que como y disfrutar como una enana con el resultado. Porque no hay color. Y me hace mucha ilusión conocer a las personas que elaboran el vino y el pan que consumo y pensar en ellas cuando lo tomo (es que encima son muy majas).

Por otro lado, este año (sobre todo a finales de verano y otoño) hemos hecho muchas excursiones a la montaña y lo he disfrutado muchísimo. Un par de veces dormimos al raso y todo. Hemos hecho casi todas las del ciclo Descobreix el Montsant, que son excursiones guiadas gratuitas muy interesantes. La zona es preciosa. Y la foto de arriba es de otra excursión, esta vez por la zona de la Punta de la Mora, que está aquí al lado. La verdad es que se puede decir que estoy redescubriendo la naturaleza. Cuando era pequeña era una tiquismiquis, me daban miedo los bichos y siempre prefería quedarme en casa. Ahora, con el huerto y las excursiones, no hay bicho que se me resista. Y no hay manjar más exquisito que unas mandarinas y unas nueces después de haber subido un buen repechón. :)

Así que el balance de 2009 es positivo.

Ahora, los buenos propósitos para el año que entra. Así, en general, seguir tan bien como hasta ahora y disfrutar de lo que me depare la vida. Y concretando:

  • Ser más disciplinada con el yoga, que ahora lo hago en casa (recortes presupuestarios…) y llevo meses sin hacer nada. Lo retomo en enero y me voy a fijar un día y una hora. Sois testigos.
  • Aprender a hacer mermeladas y chutneys.
  • Ir más al pueblo (esto llevo un par de años proponiéndomelo, pero me cuesta, me cuesta).
  • Estudiar más catalán (que últimamente estoy muy vaga. Em fa molta mandra…!).
  • Implicarme más en algunos movimientos/campañas que me parecen importantes.
  • Llamar más a los amigos.
  • Hacer muchas excursiones por los alrededores, para conocerlos mejor.
  • Ir más a la playa (¡hay que ver, se me olvida que está aquí al lado!).

Y creo que ya tengo tarea para ir empezando… :)

¡Feliz 2010 a todos!

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¡Estas navidades, regala!

16 Diciembre 2009

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FIRA’T AMB EL CONSUM RESPONSABLE

26 Noviembre 2009

El día 12 de diciembre, en la Rambla Nova de Tarragona, se celebrará la primera Feria de Consumo Responsable, en cuya organización he tomado parte (entre otras cosas, he diseñado el cartel y el tríptico, espero que os guste). Estáis todos invitados. Parece que se va a formar una buena fiesta. :) Habrá puestos de agricultores ecológicos locales, un mercado de intercambio, un taller de construcción de juguetes con material reciclado,  comida popular elaborada por restauradores de la ciudad con ingredientes locales y ecológicos, una acción-teatro de la campaña Ropa Limpia, un ciclo de documentales (¡el primero es el martes que viene!), charlas, música…

Aquí tenéis el programa (si hacéis clic sobre la imagen la veréis más grande):

El tríptico completo podéis descargarlo aquí.

La información sobre el taller de juguetes reciclados, aquí.

Y la de los documentales, aquí.

¡Espero veros en la fira!

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¡Orugas! ¡muchas orugas!

5 Noviembre 2009

El parte hortícola de hoy será breve. Tan solo hay dos novedades: las espinacas han empezado a salir y las orugas se están jalando nuestras coles. ¡Tenemos que buscar una solución cuanto antes o en una semana se las zampan todas! Ayer tuvimos que arrancar cuatro o cinco coles porque no habían dejado más que la «raspilla». Una pena. Dicen que es bueno esparcir ceniza en la tierra, entre las plantas. Vamos a probar a ver. Aprovecho también para comentar que lo de la cerveza sí que va bien para los caracoles y babosas, porque ayer vacié los recipientes para poner cerveza nueva y estaban llenos de babosas ahogadas (borrachas…).

Aquí unas fotos:

DSC01351Una vista más o menos general

DSC01349Una de las víctimas del ataque del lepidóptero (con agresor incluido; buscadlo y lo veréis)

DSC01350Minicosecha de rábanos espontáneos. Dicen que pican mucho, pero quiero comprobarlo. Para algo servirán. Aunque sea para una salsa brava. :)

DSC01346Y para terminar con una nota alegre y esperanzadora: los brotes de espinacas.